San Pellegrino Fruit Beverages

Mejillones gratinados

 

Una receta que aúna ingredientes de mar y de tierra para llevar a la mesa todo el sabor del Sur de Italia. Los mejillones gratinados ofrecen un perfecto equilibrio entre el sabor salino del Mar Mediterráneo y los aromas cítricos del limón que aportan dulzura y acidez a una receta ¡muy italiana!

 

ORÍGENES

 

Los mejillones gratinados son uno de los platos típicos de la tradición culinaria del Sur de Italia. Las leyendas populares cuentan que los mejillones gratinados en el pasado eran un plato pobre de los pescadores y sus familias.

 

Estos crustáceos abundaban en los escollos de las costas del Mar Mediterráneo y por esto eran la comida de la gente de mar que comía los mejillones principalmente crudos.

 

Las familias más pobres no disponían de muchos ingredientes para crear recetas de alta cocina, así que con un poco de pan duro y unas gotas de limón nació esta majestuosa receta, actualmente en los menús de los grandes restaurantes italianos que se asoman al mar azul claro y cristalino. 

INGREDIENTES

 

  • 1 kg de mejillones negros
  • 100 g de pan rallado
  • 50 g de queso Pecorino rallado
  • 1 ramita de perejil
  • Zumo de medio limón
  • 2 dientes de ajo
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra

 

 

 

RECETA

 

Sabrosos y apetecibles, los mejillones gratinados son muy simples de preparar y con pocos ingredientes se puede saborear algo de la tradición italiana.

 

 

PREPARACIÓN

 

Limpiar los mejillones raspando las conchas y quitando el biso interno. Quitar la valva vacía y disponer los mejillones en fila en una fuente de horno. En un bol poner el pan rallado, el aceite de oliva virgen extra, los dientes de ajo aplastados, el queso y unas gotas de zumo de limón. Mezclarlo todo muy bien, ajustar de pimienta y añadir el perejil picado.

Cubrir los mejillones con una cucharada de relleno y poner en el horno precalentado a 180°C durante unos minutos, hasta que la superficie del relleno presente una costra crujiente.

 

 

DATOS INTERESANTES

 

Este plato, simple y al mismo tiempo refinado, se puede servir como entremés o como plato principal, si bien por su bonito aspecto puede ser protagonista de lujosos finger food.