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Crostini con habas y queso pecorino

 

Un plato típico romano, el crostino de queso pecorino y habas es una receta simple que aún hoy conserva los sabores auténticos de la campiña italiana. El toque dulce de las habas equilibra la delicada calidad sápida del queso pecorino ligeramente estacionado, mejorado por el sabor del pan tostado, en una combinación que ha seducido a los amantes de la comida por más de 2000 años. 

 

ORÍGENES

 

El Pecorino Romano es un queso elaborado con leche de oveja que data del Imperio Romano y su preparación ha permanecido invariable a lo largo de los siglos. Las tradiciones romanas han celebrado siempre la llegada de la primavera el 1º de mayo con una comida social en el campo, con crostini de habas y pecorino en el menú.

 

En esta gran fiesta participaba toda la ciudad y el objetivo era desear a todos un verano próspero y feliz. Actualmente, esta deliciosa ración sigue siendo amada en toda Italia gracias a su sabor simple y delicado.

 

INGREDIENTES

 

  • 2 Kg de habas frescas
  • 300 g de Pecorino Romano DOP
  • 2 cebolletas
  • Pan casero en rebanadas
  • Aceite de olive extra virgen
  • Sal

 

 

 

RECETA

 

El crostino de habas y queso pecorino es el canapé perfecto para acompañar tus cocteles. Al prepararlo, el queso pecorino ligeramente estacionado le dará un aroma dulce, diferente del picante queso pecorino estacionado.

 

 

PREPARACIÓN

 

Para preparar los crostini con habas y queso pecorino, cortar el pan casero en trozos pequeños (2 cm de ancho)Tostar el pan en ambos lados, y mientras tanto, cortar las cebolletas en dados y condimentarlos con aceite de oliva y una pizca de sal.

Abrir las habas y pelarlas antes de unirlas y mezclarlas con las cebolletas. Condimentar las rodajas de pan con un poco de aceite de oliva y cubrirlas con las habas y la cebolleta. Cortar el Pecorino Romano en escamas y distribuirlo sobre las habas.

 

 

DATOS INTERESANTES

 

En Antigua Roma, se asociaban las habas con Flora, la diosa de las plantas, de la naturaleza y de la primavera. Se creía que comer habas era un ritual propiciatorio que podía contribuir a asegurar la mejor de las siembras.

Aún hoy en Italia, los crostini con habas y queso pecorino se asocian con eventos sociales y normalmente se preparan para fiestas de verano de los pueblos en variedades diferentes, incluso uno con una crema de habas pisadas, con ensalada y vinagre de vino blanco.